Pan, uvas y queso; saben a beso.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
El comer y el besar, todo es hasta empezar.
Mi secreto, en mi pecho.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Abrojos, abren ojos.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
A chico pié, gran zapato.
La alegría alarga la vida.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Cada cual a lo suyo.
La alegría en el alma sana se cría.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Come y bebe, que la vida es breve.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
La libertad vale más que el oro
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
Hasta la muerte, todo es vida.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
Para aprender, lo principal es querer.
El paraíso está en el regazo de una madre.
No busques a la vez fortuna y mujer.
La vida es la novia de la muerte.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Mujer casada, casa quiere.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Por una alegría mil dolores
La letra mata, el espíritu vivifica.
Al amigo con su vicio.