Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Mucho saber, menos ignorar es.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
En cada casa, un solo amo.
Más quiero tener asno que caballo de regalo.
Ante la duda, abstente.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
El lo que se pierde, se aprende.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Quien mucho desea, mucho teme.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
Pan duro, pero seguro.
Caro compró el que rogó.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Quien te quiere, no te hiere.
Madre dispuesta, hija vaga.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Cada hombre deja sus huellas.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
Dios no ayuda a los holgazanes.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Frio, frio, como el agua del rio.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Cuerpo sano, mente sana.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
El que con lobos anda a aullar aprende.
A la gorra, ni quien le corra.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Pecado callado, medio perdonado.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.