Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Para bien morir, bien vivir.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
A perro viejo no hay tus tus.
Abogado de ricos, mal de pobres.
Abusar es mal usar.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Sácame de aquí y degüéllame allí.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
A la zorra, candilazo.
La morena, de azul llena.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Sigue los impulsos de tu corazón
Eso pasa en las mejores familias.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Habló de putas "La Tacones".
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Volver a inventar la rueda.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
Son como uña y mugre.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
A gran seca, gran mojada.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
A gran prisa, gran vagar.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Si amas a alguien, déjalo libre.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
La oración de los rectos en su gozo.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
Casa cerrada, casa arruinada.
Al perro y al gato no les pongas en el mismo plato.
El aburrimiento es una desgracia
Aburrimiento y nervios son contagiosos