Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Agua corriente, agua inocente.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Cerco de luna, agua segura.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Oro es, lo que oro vale.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Gran tocado y chico recado.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
Con pan y vino, se anda el camino.
Los de Morón como son, son.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
Donde hay caridad, hay paz.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
El que anda en silencio, cazar espera.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Tres al saco y el saco en tierra.
Quiéreme poco pero continúa
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
El sastre de fama, conoce la trama.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Para bien hablar, antes bien pensar.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Real que guarda ciento, es buen real.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
Creer a pie juntillas.
Esto es pan comido.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Cuatro ojos ven más que dos.