Caridad con trompeta, no me peta.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
Que bailen los que están en la fiesta.
Tan rápido como un chisme.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Que chulo tu chucho colocho
Bienes y males, a la cara salen.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
El uso hace al maestro.
Hacer una cosa en un avemaría.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
De buena semilla, buena cosecha.
Al mal dar, tabaquear.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
En el refugio del otro vive cada uno
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
El amor es de hermano y no de señor.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Quien más tiene, más quiere.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
La suerte es de los audaces.
El gozo en el pozo.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
En tiempo de campaña, apaña.
El tiempo todo lo amansa.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
La unión hace fuerza.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
A liebre ida, palos al cubil.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Buena vida, arrugas tiene.