Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Bodas largas, barajas nuevas.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
No hay guerra más hiriente que entre hermanos y parientes.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
A consejo de ruin, campana de madera.
Ambicioso subido, pronto caído.
Dame gordura, darte he hermosura.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Abril, uno bueno entre mil.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
Ya me morí, y quien me lloró vi.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Viento del solano, agua en la mano.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Probando es como se guisa.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Hacer de tripas corazón.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Hablando se entienden los blancos.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Iglesia, o mar, o casa real.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Hoy es discípulo de ayer y maestro de mañana.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
La admiración alaba, el amor es mudo