En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Igual con igual va bien cada cual.
A casa de tu tía, más no cada día.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Aire de Levante, agua delante.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Chico pueblo, grande infierno.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Palabra dada, palabra sagrada.
La muerte y el amor, enamorados son.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
A la vejez, dinero y mujer.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
Esto es pan para tu matate.
Remienda paño y pasarás año.
Vino y pan andar te harán.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
Soltero maduro, maricón seguro.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Burro cargado, busca camino.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Variedad es causa de amenidad.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Moda y fortuna presto se mudan.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
Entre pillos anda el juego.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
Ni miento ni me arrepiento.
En mala casa, mal amo y mala masa.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso