De higos a brevas, larga las lleva.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Quiero ver si como ronca duerme.
En la unión está la fuerza.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
La buena jornada empieza muy de mañana.
Las obras, con las sobras.
A veces perdiendo se gana.
Nada tiene al que nada le basta.
Una manzana roja invita piedras.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Berzas en enero, saben como carnero.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Oír es precioso para el que escucha.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Hazte la fama y échate a la cama.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Sayo que otro suda, poco dura.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
El hable es plata, el silencio es oro.
No entres de golpe en casa ajena: llama a la puerta y espera.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Ladran, pues cabalgo.
Los políticos son como los perros, solo entienden a periodicazos.
A buey viejo, no se le saca paso.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Carne y pescado en una comida, acortan la vida.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Cantando se van las penas.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
La casa quemada, acudir con el agua.