Dios ayuda al que mucho madruga.
Señor por señor, el padre es el mejor.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
Ido el conejo me das consejo.
Ayer putas y hoy comadres.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Haz favores y tendrás enemigos.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
Cabeza grande, talento chico.
A mucho amor, mucho perdón.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Amor de amos, agua en cestos.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Juego y bebida, casa perdida.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
A fullero viejo, flores nuevas.
Bien vestido, bien recibido.
Bien aprende quien buen maestro tiene.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Dulce y vino, borracho fino.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Vino, amigo, aceite y tocino, son mejores los más antiguos.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
El tiempo es el mejor consejero
Alábate cesto, que venderte quiero.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Renegad de viejo que no adivina.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Gente castellana, gente sana.
Al agradecido, más de lo pedido.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.