Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Contigo, pan y cebolla.
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
A brutos da el juego.
Con el engañador, se tú mentidor.
Me lo contó un pajarito
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
Cada cosa pía por su compañía.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Te paso la pala diego
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Pan ajeno, caro cuesta.
Suerte, y al toro.
El amor y los celos son compañeros.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Al maestro, cuchillada presto.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Ayudaté y serás ayudado.
La alegría es gemela
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
Bien ora quien bien obra.
Amor comprado, dale por vendido.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Que chulo tu chucho colocho
Bien casada, o bien quedada.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Le quedo como anillo al dedo.
A caballo comedor, cabestro corto.