El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Abril llovedero, llena el granero.
Errando errando, se va acercando.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
Amor de asno, coz y bocado.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
El ojo del amo hace más que sus manos.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
El enamorado es el camarada del alma.
El que madruga, es sereno.
En arca abierta, el justo peca.
El que ama, teme.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Aire gallego, escoba del cielo.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Hacer una cosa en un avemaría.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
A cualquier cosa llaman rosa.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Ahora adulador, mañana traidor.
Lo que se hace de noche sale de día.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
De noche madrugan los arrieros.
Ama al grado que quieras ser amado.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.