Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
A gran prisa, gran vagar.
Amores reñidos, los más queridos.
Cuidado con la adulación
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Buen moro, o mierda u oro.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Agua de llena, noche de angulas.
Aguas tempranas, buena otoñada.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
El ama brava, es llave de su casa.
Aguas de Abril, vengan mil.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
A batallas de amor, campo de plumas.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Ajo hervido, ajo perdido.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Te quiero Andrés, por el interés.
Casarás y amansarás.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Erga Arga y Aragón, hacen al Ebro varón.
A refajo verde, ribete encarnado.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Alegría, belleza cría.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Por San Andrés, todo el tiempo noche es.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Desee bien, sea bueno.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Amanecerá y veremos.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Aseada aunque sea jorobada.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.