¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Hija que casas, casa que abrasa.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
Abril, deja las viñas dormir.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Cuando llega la noche, el miedo se tiende a la puerta, y cuando llega el día, se marcha a las colinas.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Salud perdida, salud gemida.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Bailaré según tu música.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Estoy como gallo en corral ajeno
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Cual el año, tal el jarro.
Septiembre benigno, octubre florido.
A mucho hablar, mucho errar.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
La virtud ennoblece.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
El que no mira, suspira.