Quien quiera prosperar, que empiece por madrugar.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Una buena campana se siente de lejos.
Mayo ventoso, año hermoso.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
Amigo y vino deben de ser añejos.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Del agua mansa se asombra el perro.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Cada día olla, amarga el caldo.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Remo corto, barca pequeña.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Mata, que Dios perdona.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo.
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Palabra de cortesano, humo vano.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
A burra nueva, cincha amarilla.
Casado por amores, casado con dolores.
Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.
Al mal dar, tabaquear.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.