El aire que corre muda la veleta, más no la torre.
Aquí yace quien nació y murió, sin saber nunca para qué vivió.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
Al hombre mayor, dale honor.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Amigo que no da, poco me importa ya.
De un árbol, una rama y mejor desgajada.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
Ya los perros buscan sombra.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Duro de cocer, duro de comer.
No sea una mujer tan bella como para matar ni tan fea como para asustar
Vale más muerto que vivo.
A la fortuna, por los cuernos.
Chupar de la teta.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
El hombre propone y Dios dispone.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Hacerse la boca agua.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Los bienes son para remediar los males.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
La manzana podrida pudre a las sanas.
El Juez, derecho como la viga del techo.
Quien te quiere, no te hiere.