Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Gallina, mujer y cabra, mala cosa siendo magra.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
A cada día su pesar y su esperanza.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
Cojo con miedo, corre ligero.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
El que no mira, suspira.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Donde se pace, que no donde se nace.
Mujer muerte, siete a la puerta.
Que mejor almohada que no saber de mañana.
El que apura su vida, apura su muerte.
Deja al menos un huevo en el nido
Casado por amores, casado con dolores.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
La mujer y la gallina, pequeñina.
A Dios, nada se le oculta.
La agonía es larga pero la muerte es segura.
Abrojos, abren ojos.
Bueno de asar, duro de pelar.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
A liebre ida, palos al cubil.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Mal me huele, quien mucho huele.
Buena es la linde entre hermanos.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Al miserable y al pobre, la pena doble.