¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
De la vista nace el amor.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
A gallo viejo gallina joven.
Date buena vida, temerás más la caída.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
La duda es la llave del conocimiento.
La culpa del asno echarla a la albarda.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
Las cruces son las escaleras al cielo.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
No con quien naces, sino con quien paces.
Hoy te lo dice tu amiga.
Mal largo, muerte al cabo.
Cada oveja con su pareja.
Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, Y que obtiene la inteligencia; Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, Y sus frutos más que el oro fino. Más preciosa es que las piedras preciosas; Y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella. Proverbios 3:13-15
Al que feo ama, bonita le parece.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
A buena confesión, mala penitencia.
Yo no soy mi cuerpo; soy más. Yo no soy mi habla, mis órganos, el oído, el olfato; eso no soy yo. La mente que piensa, tampoco soy yo. Si nada de eso soy, entonces , ¿quién soy?. La conciencia que permanece, eso soy.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Hecho malo, al corazón y al cuerpo hacen daño.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Obra acabada, a dios agrada.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Allega, allegador, para buen derramador.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
El que no ama, no se desilusiona.