Al ausente, por muerto le da la gente.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Amor viejo, pena pero no muere.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
El oficio quita el vicio.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Es más infeliz que una mata de habas.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
A cama chica, echarse en medio.
Zumbido de mosquito, música de violín chiquito.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
El sueño es hermano de la muerte.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Criados, enemigos pagados.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
En el medio está la virtud.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
La buena cena, temprano suena.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Mayo ventoso, año hermoso.
Toda flor quiere ser fruto.
Buena madera, buen oficial espera.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Con amigos así no hacen falta enemigos.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Más vale un hoy que diez mañanas.
La monotonía genera aburrimiento
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Donde hay gana, hay maña.
El dinero hace al hombre entero.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
De lo perdido, lo que aparezca.