En casa del que jura, no faltará desventura.
Sarna con gusto no pica.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
A jugar y perder, pagar y callar.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
A gana de comer, no hay mal pan.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
A buen hambre, no hay pan duro.
A confite de monja pan de azúcar.
Si cultivas tu talento cuando joven, cuando viejo vendrá tiempo que te alegres con extremo, más si tratas con desprecio tu fortuna, cuando viejo serás necio y enfadoso.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
Principio quieren las cosas.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Yantar sin vino, convite canino.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
A cada lechón le llega su noche buena.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
La manda del bueno no es de perder.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
La única riqueza no es la posesión sino el uso.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
La libertad no tiene par.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Una familia unida come del mismo plato.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
El sueño es alimento de los pobres.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
La belleza entra por la boca.
Quien no arde en llamas no inflama