El llanto es el privilegio del hombre.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Hortelano tonto, patata gorda.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Saber es poder.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Cuerpo sano, mente sana.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Solo la modestia señala los actos de un hombre noble.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Enójate pero no pegues.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
En arca abierta, el justo peca.
Nadie da palos de balde.
Dar el consejo y el vencejo.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
Caridad y amor no quieren tambor.
Como pecas, pagas.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Mas mata la duda que el desengaño.
Guagua que llora mama.
A misa temprano nunca va el amo.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
El rico nunca está satisfecho.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.