A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Llegar y besar, suerte es singular.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.
Buena es la linde entre hermanos.
Pensando en pajarito preña'o
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
El amor de carnaval muere en la cuaresma
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
Entre más apuro menos prisa.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
Estar armado hasta los dientes
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Los vicios no necesitan maestro.
Qué bien canta el tordo si está gordo.
Por Santa Lucía, mengua la noche y crece el día, y hasta Navidad en su ser está.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
El loco, por la pena es cuerdo.
Las cosas lo que parecen.
La belleza siempre tiene razón
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Tan rápido como un chisme.
El buen bebedor bien sabe. cuanta cerveza le cabe.
De Jaén, o fuleros o malajes.