Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Nada tiene al que nada le basta.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
La avaricia es la pobreza de los ricos.
Cuando el ojo no está bloqueado ve al ojo;cuando la mente no está bloqueada,el resultado es la sabiduría;cuando el espíritu no está bloqueado, el resultado es el amor.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Hacer bailar el trompo en la uña.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
El que se queja, sus males aleja.
No me gusta el chisme pero me entretiene.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
El tiempo vuela, que se las pela.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
La esperanza es la última en morir.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Casado por amores, casado con dolores.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
El amor es el oficio de la mujer y la amistad el oficio del hombre
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Perro flaco soñando con longaniza.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
El que se convida, fácil es de hartar.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Arandino, borracho fino.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Al endeble todos se le atreven.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
La desgracia de un loco es dar con otro.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.