Paciencia piojo que la noche es larga.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Puerta de villa, puerta de vida.
No hay día malo sin día bueno.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
la ropa son alas.
Llaga incurable, vida miserable.
Caer es más sencillo que levantarse.
Donde hay querer, todo se hace bien.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Yegua cansada, prado halla.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Buena estatura es media hermosura.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
Dama tocada, dama jugada.
Amor de corneta, de diana a retreta.
La virtud en sí es un premio
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
En la amistad, quien más da, menos recibe
Bala que zumba, no mata.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
El hambre aguza el ingenio.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
La buena uva hace buena pasa.
El que nada no se ahoga.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Con putas y bretones pocas razones.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
El corazón que ama es siempre joven.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
El que busca, encuentra.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
La necesidad hace a la vieja trotar.
Aquel que guarda siempre tiene.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
El que camina, no estorba.