Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
De donde menos esperanza se tiene, de allí el bien viene.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
De pico, todos somos ricos.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Ama el sol, el que tiene sombra
El aprendizaje es más efectivo cuando es experimental, significativo y divertido.
Cara de beato y uñas de gato.
El que madruga, es sereno.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
Amor con amor se paga.
La vida mejora de hora en hora.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Soñar no cuesta nada.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
A preguiça se deu bem.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
La impureza, pesa.
Cada ollero alaba su puchero.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Palabra de cortesano, humo vano.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Boda y cofradía, no es para cada día.
El más grande placer de la vida es hacer algo que los demás dicen que no se puede hacer.
Galga salida, a liebre parida.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
Toda demasía enfada y hastía.
Donde entra beber, sale saber.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Alabanza propia es vituperio.
Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Dar al olvido.