La obra alaba el maestro.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Si en Abril hay lodo, no se perderá todo.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Continua gotera orada la piedra.
Cuando llegues a la última página, cierra el libro.
Atáscate, que hay lodo.
El que no anda, no tropieza.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Cantad al asno y soltará viento.
San Donato, la picha te ato y si no me lo encuentras no te la desato (para algo que se ha extraviado).
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Al loco y al fraile, aire.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
Badajo alto, campana rota.
Lo que has de dar al rato, dáselo al gato.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Beber sudando agua fría, catarro o pulmonía.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Para bien morir, bien vivir.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Hay que darle el beneficio de la duda.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
El que come y canta loco se levanta.
Por el hilo se saca el ovillo.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Nada puede dar quien nada tiene.
El que mucho habla, poco acierta.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
El barco de las promesas ya zarpó.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.