Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Agua del cielo no quita riego.
Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
El cerdo siempre busca el fango.
Decir refranes es decir verdades.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
De lejos parecen y de cerca son.
De Jaén, o fuleros o malajes.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
Nadie da lo que no tiene.
O faja o caja.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Cuando viene la golondrina, el verano está encima.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
Agua, poca, y jamón, hasta la boca.
Navarro, ni de barro
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Desde pequeñito se endereza el arbolito.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Es mejor cobrar a que te cobren.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
Quien tiene arte va por todas partes.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Le dan la mano, y se coge el codo.
No da un tajo ni en defensa propia.
Quien se casa, casa quiere.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Árbol que no arraiga no crece.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.