El que corre mucho, atrás se halla.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
No es habilidad poca, saber nadar y guardar la ropa.
Al loco y al aire, darles calle.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
La barca por sí sola va derecha hacia el arco al legar al puente.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
No comas ansias.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Una abeja no hace colmena.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Un tropezón puede prevenir una caída.
Es fácil nadar cuando os aguantan la barbilla.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
Dar una fría y otra caliente.
Al tonto se le conoce pronto.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
Si quieres que crezca más, en la luna llena lo has de podar.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Date a deseo y olerás a poleo.
Ojo al parche.
Cada dueño tiene su sueño.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
Tal piesa ir a Oñez y da en Gamboa.
Más vale despedirse que ser despedido.
El primer real a nadie hace rico: pero es el principio.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Poco se gana hilando pero menos mirando.
A cama chica, echarse en medio.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
Con meros consejos, no se va muy lejos.
El río, por donde suena se vadea.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.