Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
La labranza no tiene acabanza.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
Hasta de una piedra necesita uno, para darse un hocicaso.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Tal para cual.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
Salvarse por los pelos.
A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Nada tiene al que nada le basta.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Jugar la última carta.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Zun de noche, se sube a un coche
Mear sin peer, rara vez.
Hacerle a uno la pascua.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Lo que haces, encuentras.
Por su pico, se pierde el pajarico.
¿Mirón y errarla?.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Dios acude siempre.
Nacer de pie.
Saber uno los bueyes con que ara.
No saber una jota.
Buscarle la quinta pata al gato.
Jornada emprendida, medio concluida.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
De casa del abad, comer y llevar.