Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Palabras blandas te pondrán en andas.
A la mujer y a la mula, vara dura.
A la vejez, viruelas.
Cuando el elefante y el caballo se ahogan, el asno pregunta si el río lleva mucho agua.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
De petaca ajena, la mano se llena.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
El que las sabe, las tañe.
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Cebada granada, a ocho días segada.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Araña muerta, visita cierta.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
La buena lavandera, su camisa la primera.
Mientras descansa está haciendo adobes.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
El buen vino, venta trae consigo.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
La distancia hace a las montañas más azules.
Alegrías secretas, candela muerta.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
Oveja de todos, cómenla lobos.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
La ruana no es para el primer aguacero
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
Uno come la fruta aceda y otro tiene la dentera.
La leche cocida, tres veces subida.
Al mal año, entra nadando.