El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Te casaste, te entera.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
Casarás y amansarás.
O la bebes o la derramas.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Del monte sale, con que se arde.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
Quien de verde se viste bonita se cree.
El vino, comido mejor que bebido.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Quieres más o te guiso un huevo.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Cual andamos, tal medramos.
El que no arriesga, no pasa el río.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Dar antes que amagar.
A quien vela, todo se le revela.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Al perro, échale un hueso, y se amansará con eso.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Refregadas, duelen más las llagas.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Pimiento, sal, cebolla, cuando se pone la olla.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Cual el año, tal el jarro.
De tal árbol tal madera.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.
Tranquilidad viene de tranca.
Lo que fuere sonará.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.