Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
Alla va el niño, donde le tratan con cariño.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Ama y guarda.
Al asno no pidas lana.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Que cada perrillo se lama su cipotillo. (Variante: que cada perrico se lama su cipojito (Cartagena)
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Calvo vendrá que calvo me hará.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
El que con niños se acuesta, cagado se levanta.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
Hacienda de pluma, poco dura.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
El tonto ni de Dios goza.
Más vale dar que la carga llevar.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Chico bache y grande caída.
Si el grumete supiera y el patrón pudiera, todo se hiciera.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Al melón maduro, todos le huelen el culo.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Buena vida si refrenas tu ira.
Cuando se entera el cornudo, ya lo sabe todo el mundo.