Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
La barca pasa, la orilla queda
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Lentamente, lentamente, maduran hasta las bananas
Más vale poco que nada.
Donde manda el perro, se ata al amo.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Variante: Ser desagradecido es ser mal nacido.
Sirva de algo mientras se muere.
Si quieres tener un hijo pillo, mételo a monaguillo.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Olla tiznada, bien es guisada.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
No ha nacido aún quien cuide lo ajeno.
Te casaste, te entera.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Más obrar que hablar.
Quien tuvo, retuvo.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
A quien labora, Dios lo mejora.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Romero ahíto saca zatico.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
El que espera desespera.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.