Cuentas claras, amistades largas.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
Costumbre hace la ley.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Honra sin provecho la digo pecho.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Julio, siega y pon tres cubos.
Ahogado el niño tapan el pozo.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Hombre harto, no es comilón.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Ponerle el cascabel al gato.
Los extremos nunca son buenos.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Nadie perdona que le hagan un favor.
A la mujer y al mulo, en el culo.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
A ruin, ruin y medio.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Cuatro ojos ven más que dos.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Quien hace preguntas no es tonto.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
No hay guerra más hiriente que entre hermanos y parientes.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
Gran tocado y chico recado.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.