Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Para San Antón, gallinita pon.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Amor con casada, solo de pasada.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
Cada burro apechuga con su carga.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
En casa del albañil, goteras mil.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Palabra dada, palabra sagrada.
Se las sabe por libro
Tronar como un arpa vieja.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Dar antes que amagar.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
A mala leña un buen brazado.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Casa sin madre, río sin cauce.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
Quien te quiere, te aporrea.
Malo es llegar a viejo, peor no llegar a serlo.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
Juez cabañero, derecho como sendero.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
A gran pecado, gran misericordia.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.