Un muerto hablando de un ahorcao.
El que va para viejo va para pendejo.
Suegra, ni de caramelo.
El abad canta donde yanta.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
La abadesa más segura, la de edad madura.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
Buey viejo asienta bien el paso.
A la vejez, cuernos de pez.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Marido celoso, viejo mañoso.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
A ama gruñona, criada rezongona.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
A la madrastra, el nombre le basta.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
Hombre viejo no necesita consejo.
El que se lleva de consejos muere de viejo.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
A la vejez, viruelas.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Amor viejo, pena pero no muere.
Hijo casado, vecino airado.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Ni tan vieja que amule, ni tan moza que retoce.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
A burra vieja, albarda nueva.
Bien ama quien nunca olvida.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.