La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
Vive como viejo si quieres llegar a serlo.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Como canta el abad responde el monaguillo.
El vino es la teta del viejo.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Amigo lejos, amigo muerto.
A perro viejo no cuz cuz.
A casa de tu tía, más no cada día.
No hay mejor pariente que el amigo presente.
Aquel que guarda siempre tiene.
Al viejo pelele, todo le duele.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
Un amigo vale cien parientes
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
Guagua que llora mama.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
Buena vida, padre y madre olvida.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
A cualquiera se le muere un tío.
Padre diestro, el mejor maestro.
Más sabe una suegra que las culebras.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Amigo viejo y casa nueva
A la vejez, dinero y mujer.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Necio es quien con necios anda.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.