Del necio, a veces, buen consejo.
Domingo, domingo, día de pingo.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
A otra cosa mariposa.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Cree el fraile que todos son de su aire.
Hombre avisado, medio salvado
El guaro, las mujeres y el tabaco ponen al hombre flaco.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
Quien sabe, sabe.
Cada mochuelo, a su olivo.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Hombre prevenido vale por dos.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Sol puesto, obrero suelto.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Cada uno en su casa es rey.
Saber uno los bueyes con que ara.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
A chico pajarillo, chico nidillo.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
Al niño que llora le dan pecho.
Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño.
De mozo rezongador nunca buena labor.