De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
La necesidad hace maestros.
Hija la primera, del padre entera.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
A cabo de rato, Andújar.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Nunca con menores, entables amores.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Una cosa rara sucedió en la muerte de mi tía: que un rato antes de morir aún vivía.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
El que nace capacho, muere serón.
Darle a uno mala espina.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
Quien tiene madre puta no es huérfano.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Atender y entender para aprender.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Al calvo pelón como al niño cagón.
Está mal pelado el chancho.
El uso es maestro de todo.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
A cada cañada le llega su añada.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
A su tiempo maduran las brevas.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
Pensé que, creí que, son amigos de Don Tonteque.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.