Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Al roto, patadas y porotos.
A la gorra, ni quien le corra.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Nunca falta un borracho en una vela.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Caballo bonito, corto y gordito.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
No hay que llevar cocos al puerto.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
¿Así que no te gusta la sopa?, dos platos.
Del agua mansa se asombra el perro.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Dádivas quebrantan peñas.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
Cuando tu ibas, yo venia.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Culo sentado, hace mal mandando.
Gente castellana, gente sana.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
Beber, hasta la hez.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
Amor de lejos contentos los cuatro.
De casta le viene al galgo.
Las penas de amor las quita el licor
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Acúsole porque pisó el sol.