Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
El queso pesado, y el pan liviano.
Es tonto, pero se mete en casa.
A más beber, menos comer.
Para el postrero no hay cuchara.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Cada cual se cuelga lo que mata.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
No dejar títere con cabeza.
Amor y señorío, no quieren compañía.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
La memoria más potente es más débil que la tinta más pálida.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
El más avisado cae.
Desvestir un santo para vestir otro.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
Menos malo es mortuotio que casorio.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
Estar como caimán en boca de caño.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
En caso de duda, la más tetuda.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Abejas que tienen miel, tienen aguijón.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Nadie es mejor que nadie.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
El que se casa, quiere casa.
Quien limpia su caballo no es lacayo.
Buena fama, hurto encubre.
El mal ajeno no cura el mío.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.