El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Moza franca, bien juega el anca.
Agua mansa, traidora y falsa.
El que de nada sabe, de todo se unta.
A quien Dios ama, Dios le llama.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Baila Antón según le hacen el son.
Obra acabada venta aguarda.
A la sombra del favor, crecen vicios.
De cuarenta años para arriba, no te mojes la barriga.
Amigo, ¿para qué buscas mejor pan que de trigo?.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
El que no esta acostumbrado a los calzones se le pelan los cojones.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
La leche cocida, tres veces subida.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
A los audaces la fortuna les ayuda.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Cada día pan blanco hace apetitoso el bazo.
El ajo es la triaca del villano.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
A quien a mula, bestia, hace mal, es más bestia que el animal.
El que se afloja se aflige.
La barca pasa, pero el río queda.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
A pájaro muerto, jaula abierta.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
Quien pisa con suavidad va lejos.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
La muerte todo lo ataja.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
Ganado suelto bien retoza.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Arrieros somos y en el camino andamos.