Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Necio que calla por sabio que pasa.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Del joven voy, del viejo vengo.
A pan duro, diente agudo.
A confite de monja pan de azúcar.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
A caballero nuevo, caballo viejo.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
Al ausente, por muerto le da la gente.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Refranes de viejas son sentencias.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Al maestro, cuchillada presto.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
El que deja una herencia, deja pendencias.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Bandera vieja, honra capitán.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
De tal palo tal astilla.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Refranes viejos son verdaderos.
A buen santo te encomiendas.
Al higo por amigo
Come poco y cena temprano, si quieres llegar a anciano.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Zanahoria y nabo, buenos casados.