De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
A falta vieja, vergüenza nueva.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
¡A darle que es mole de olla!
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
Niños y viejos, todos son parejos.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
El vino es la leche de los viejos.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Amistades y tejas, las más viejas.
A mamar, todos nacen sabiendo.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Fraile convidado echa el paso largo.
Cuanto más primos, más adentro.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Juan Segura vivió mucho años
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Hacerte amigo del juez
Como chancho en misa.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
A la que te criaste, te quedaste.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
El que necesita, te visita.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Adulador; él es tu enemigo peor.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
El que está cerca de la vaca, algo mama.
El que no coge consejeros no llega a viejo.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Ya muy viejo Salomón, de un niño tomo lección.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.