Al que quiera saber, mentiras a él.
Nacer de pie.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Antes es Dios que los santos.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Más peligroso que mono con navaja.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
El que no ayuda, estorba.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
Es de sabios cambiar de mujer.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Oveja chiquita siempre es corderita.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Si vives de fiado, vives señalado.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Parto malo, e hija en cabo.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
En casa sin mujer, no te podrías valer.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Quien bien ata, bien desata.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
Tentar la huevera a las gallinas
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
La admiración alaba, el amor es mudo