Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
El que nace postrero, llora primero.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
La admiración alaba, el amor es mudo
Caballo mosquiao, primero muerto que cansao.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Que cada zorro cuide su propia cola.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
El más fuerte teme a la muerte.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
De tal jarro, tal tepalcate.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
No muerdas la mano que te da de comer.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Lo quiero, para ayer.
Solo los pies del viajero saben el camino.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Hasta el árbol más grande, se alimenta de lo que tiene abajo.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Huele peor el pedo ajeno que el propio.
Cada mozo lancee su toro.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
El primero que llega se le sirve primero.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
Hablar en plata blanca.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
La luz de alante es la que alumbra.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.