A cada rey su trono.
A grandes males, grandes enfermos.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Cuando las arañas unen sus telas pueden matar a un león.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
A buen servicio, mal galardón.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Favores en cara echados, ya están pagados.
La prudencia nunca yerra.
Comprar a alforjas y vender a onzas.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
Otros más lerdos mandaron regimientos.
Más vale aprovechar que tirar.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
El que tiene capa, escapa.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Hay que predicar con el ejemplo.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
No hay majadero que no muera en su oficio.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
El avariento nunca está contento.
Hablar con bestias es para molestias.
Cada burro apechuga con su carga.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
El que se lleva de consejos muere de viejo.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Amor con casada, vida arriesgada.
Dádivas quebrantan peñas.
Con ciertos amigos, no se necesitan enemigos.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
Jugar bien sus cartas.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.