Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Casa ordenada, casa salvada.
Hacer una cosa contra viento y marea.
En buena casa, mal inquilino.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
La noche para pensar, el día para obrar.
Las penas solteras, son más llevaderas.
A buen santo te encomiendas.
Lobos de la misma camada.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
El que nada no se ahoga.
Remo corto, barca pequeña.
A fuego y a boda va la aldea toda.
El abismo lleva al abismo
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Los cascos salen a la botija.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
El amor no quiere consejo.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
Cada uno en su casa es rey.
Erga Arga y Aragón, hacen al Ebro varón.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Amigos y libros: pocos y buenos.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Hay confianzas que dan asco.
Quien desprecia, comprar quiere.