Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
Quien ha de pasar la barca no cuenta jornada.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
La buena obra, ella misma se loa.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
El perro es el mejor amigo del hombre.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
Quien más tiene, más quiere.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Conquistada la madre, segura está la hija.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
La noche para pensar, el día para obrar.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
Favor del soberano, lluvia en verano.
El buen instrumento saca maestro.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
A buena confesión, mala penitencia.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
La cascara guarda el palo.
El que se enoja pierde.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
La fortuna a los audaces ayuda.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Hurta y reparte, que es buen arte.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
La pisada del amo, el mejor abono.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.