Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Marido, comprad vino; que no lino.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
Nunca para el bien es tarde.
Jugar bien sus cartas.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
El que se apura, poco dura.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
El que no tiene hijos, los educa bien.
Al último siempre le muerde el perro.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
Hacerse la boca agua.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Al hombre casado, su mujer lo hace bueno o malo.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
La noche para pensar, el día para obrar.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Buen moro, o mierda u oro.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Nadie está contento con su suerte.
El que demonios da, diablos recibe.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Lo que dice el panadero, siempre es verdadero.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Más barato es cuidar que edificar.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
El que no tiene cabeza, tiene que tener pies.
Mucho preito hace mendigo.
Más feliz que marica con dos culos.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
El que rompe viejo, paga nuevo.
La muerte a nadie perdona.
Enteramente de balde no se da nada a nadie.