Lo que abunda no daña.
Tirar la casa por la ventana.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
Barco grande, ande o no ande.
El día que te casas, o te curas o te matas.
Mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa.
A buen bocado, buen grito.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
La ocasión asirla por el guedejón.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Santo que mea, maldito sea.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Al ingrato con la punta del zapato.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Boca con duelo, no dice bueno.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Si te pica el escorpión, busca pala y azadón.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
Donde no hay, los ladrones no roban.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Mucho gana quien no Juega.
Amar a todos, confiar en nadie.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Quien calladamente arde, más se quema.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
A dos palabras tres porradas.
No hay peor pagador que el que no niega la deuda.
No acose, que la están peinando.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Aprende bien a callar, para que sepas hablar bien.